
Safari en Namibia: la estación seca, el mejor momento para observar fauna
Hacer un safari en un parque nacional es uno de los grandes imprescindibles del país. Si te preguntas cuando viajar a Namibia para observar la fauna de la sabana, la respuesta suele ser la estación seca.
Durante los meses de mayo, junio, julio, agosto y septiembre, los puntos de agua escasean y los animales se concentran para beber en lugares estratégicos. Además, la vegetación es menos densa que en la estación húmeda, así que la visibilidad mejora mucho para descubrir algunas de las especies más emblemáticas de Namibia.
¿Dónde ir para ver cebras, jirafas, leones y elefantes por centenares entre mayo y septiembre? Pon rumbo al Parque Nacional de Etosha, situado a unas 4 horas por carretera de Windhoek, para vivir un safari inolvidable. Esta reserva natural, la más extensa del país, ocupa más de 22.000 km² y alberga cerca de 140 mamíferos: un terreno fascinante para los amantes de la naturaleza.
Tómate tu tiempo para observar elefantes, leones, springboks, cebras, rinocerontes y muchas otras especies en uno de los parques nacionales más espectaculares de Namibia.
Conviene saberlo: quienes buscan autonomía apreciarán el buen estado de las carreteras, que se pueden recorrer por cuenta propia en coche con bastante facilidad. El paisaje, entre pistas y dunas de tonos cálidos que parecen perderse en el Atlántico, resulta inolvidable. Para el safari, conviene priorizar el amanecer o el final de la tarde: las temperaturas son más suaves y los animales se dejan ver con mayor frecuencia.
¿Lo sabías?
Durante tu safari en Etosha puede que veas un ave muy curiosa, el tejedor sociable. Vive en comunidad dentro de enormes nidos construidos entre todos los miembros del grupo. Es posible encontrarlo cerca del campamento de Okaukuejo.


