
Gastronomía marroquí y terrazas en el Petit Socco
Una de las mejores respuestas a qué hacer en Tánger empieza en la mesa. La gastronomía de Tánger mezcla la cocina marroquí tradicional con influencias andaluzas, francesas y mediterráneas que la ciudad ha absorbido durante siglos. El tajín de pollo con limón y el cuscús del viernes son los platos estrella, aunque las keftas a la brasa y la harira (sopa de legumbres) en los puestos callejeros son igualmente representativos.
El Petit Socco (la pequeña plaza de la medina histórica) concentra las terrazas más auténticas de Tánger. Los cafés donde Matisse y Delacroix se sentaban a principios del siglo XX siguen sirviendo té moruno con menta y dulces de almendra. Tomarse el tiempo de sentarse aquí y observar la vida de la medina es, en sí mismo, una de las experiencias más memorables de qué hacer en Tánger en un día.





