
Medina de Tánger, Kasbah y Zoco Grande
Saber qué ver en Tánger es más sencillo de lo que parece: la ciudad tiene una estructura compacta que permite recorrer sus puntos más emblemáticos en un solo día. El primer punto de partida es la medina histórica, un laberinto de callejuelas que ha conservado buena parte de su arquitectura hispano-árabe y que esconde zocos de especias, artesanía de cuero y pequeños talleres tradicionales.
En lo alto de la medina se encuentra la Kasbah, la ciudadela amurallada con vistas panorámicas al Estrecho de Gibraltar y las costas españolas de Tarifa. El Museo de la Kasbah ocupa el antiguo palacio sultaní y alberga una colección de cerámica, tejidos y objetos históricos que contextualiza muy bien la posición estratégica de Tánger como encrucijada de civilizaciones. A los pies de la medina, el Zoco Grande es el espacio natural donde se cruzan los viajeros y los locales, con terrazas de café y una atmósfera auténticamente marroquí.

